El cuidado propio de algo tan preciado durante toda la vida siempre implicó una preservación meticulosa y una disposición cuidadosa. Ahora, Lina lo guardaba de manera tan indiferente en una bolsa de plástico que Jorge sentía que su corazón sangraba.
—Señorita Torres...
Lina hizo una ligera señal y Oswaldo le entregó el anillo a Jorge.
Jorge se alegró, pensando que la señorita Lina quería devolverle el anillo.
—Señorita Torres, no solo eres hermosa, sino también generosa.— Su mano derecha est