La Mañana Siguiente. Lo primero que Chloe notó cuando despertó fue calidez. No la calidez de la manta envuelta alrededor de su cuerpo. No la luz de la mañana filtrándose a través de las cortinas. Sino la calidez del brazo drapeado con seguridad alrededor de su cintura.
Sus ojos se abrieron parpadeando. Por un momento, la confusión nubló su mente. Luego los recuerdos de la noche anterior llegaron de golpe. La conversación. Las verdades. Las lágrimas que no se había dado cuenta de que necesitaba