Los dedos de Rose se apretaron alrededor del archivo. La habitación de repente se sintió más pequeña. Más fría. Más sofocante. Sus ojos se movían entre Marcello y Ben de pie en la entrada. Bloqueando su única vía de escape. Por un breve momento, nadie habló. El silencio era ensordecedor. Entonces Marcello suspiró. Un suspiro decepcionado. Como si ella lo hubiera incomodado. "Te advertí que no te metieras en asuntos que no te conciernen." Rose instintivamente retrocedió un paso, aferrando el arc