Después de aquella noche, Blaze recibió una llamada confirmando que Liam no volvería a casa. Chloe había querido arrebatarle el teléfono, pero en cuanto escuchó la inconfundible voz de una mujer al otro lado de la línea, supo que era Gwen.
Una punzada de decepción la atravesó. Se reprendió una y otra vez por haber esperado algo de Liam desde el principio.
Al final, cenó junto a Blaze y Clara. Había preparado tanta comida que no podía permitir que se desperdiciara. Desde pequeña había aprendido