—¿Pensaste que esto es lo que quería?— Hades ladra, su voz cortando el tenso silencio como una cuchilla.
—Sí. Intenté decirte que el vestido no era apropiado, pero amenazaste con venir y ponérmelo tú mismo, así que tuve que usarlo—, explico, esperando que vea que no elegí este vestido a propósito.
Hades suelta una risa oscura que me eriza la piel antes de volver a hablar. —Entonces, ¿me estás diciendo que mi manada arregló para que uses esta maldita excusa de vestido?— Su voz adquiere un tono d