145. Capítulo: Llegará el Día
Cuando recobró la consciencia, Vanessa se encontraba atada y amordazada en una habitación oscura y tenebrosa. La falta de luz y la imposibilidad de ver el rostro de su secuestrador aumentaban aún más su terror. Los minutos se sentían como horas, y cada sonido desconocido la paralizaba.
Escuchó pasos acercándose a la habitación, y el corazón de Vanessa latió con fuerza. Una puerta chirrió al abrirse, revelando a un hombre con una mirada fría y amenazante. Era imposible ver sus rasgos con clarida