Capítulo 30. No caer.
Elizabeth miraba a Noah con rabia y él, bueno, él solo la miraba como siempre. Eso la hacía molestar mucho más. Ella podía aguantar muchas cosas, pero le molestaba muchísimo el hecho de que justamente él, la tachara de infiel.
No podía siquiera pensar que algo como eso hubiese salido de su boca. Elizabeth no le había dado motivos para que la llamaran así.
Para empezar, ellos no tenían nada.
—¿Y eso para ti es una respuesta? —le preguntó con desdén.
—Sí, Elizabeth, porque justamente eso es lo qu