Capítulo 24. Galería de arte.
Para Noah era costumbre ver dormir a su hijo, pero él nunca lograba conciliar el sueño junto a él. Ese sábado por la mañana se había sorprendido de realmente haberse dormido. Normalmente era una siesta y luego se iba a su habitación, pero nunca dormía profundamente.
La conversación con Elizabeth le había parecido la más interesante del mundo. Era una mujer divertida y agradable. La vio moverse del sofá a la habitación principal, pero no la siguió con la cámara hasta que se dio cuenta de que ell