Capítulo 26: La Conversación que Necesitábamos
Laura
Me quedé acostada a su lado, con el cuerpo aún temblando por el intenso placer que acabábamos de compartir. La habitación estaba oscura, iluminada únicamente por la tenue luz de la lámpara de la mesita de noche, y el silencio solo era interrumpido por nuestra respiración agitada. Rafael me atrajo contra su pecho, rodeando mi cintura con su brazo fuerte mientras sus dedos trazaban suaves círculos sobre mi espalda desnuda.
Apoyé el rostro en su