Damon Black
— ¿Estás bien? — dirijo la mirada hacia la mujer tumbada a mi lado en la cama, con la mano apoyada sobre mi pecho desnudo, trayéndome de vuelta de mis divagaciones.
Fuerzo una sonrisa que no llega a mis ojos y asiento afirmativamente. Pero es mentira. Ando preocupado con tantas cosas últimamente... Estar con Sienna suele ser el único momento en el que, a veces, no pienso en nada más que en ella. Pero hoy, estoy distraído. Y un poco cansado.
— Mientes mal, ¿sabes? — dice, arqueando u