Sienna Blake
— No tengo sueño... — gimotea Miles, mientras lo llevo a la cama, su hermano Noah agarrado a mi cintura.
Tengo que ponerlo a dormir e irme a casa, mis días de gloria, de descanso, que tanto anhelo.
— No te preocupes, solo cierra los ojos y el sueño vendrá como por arte de magia. — Revuelvo su cabello, frunce los labios, y lo hago tumbarse en la cama.
— Pero no quiero cerrar los ojos — replica, frustrado, cruzando los brazos con enfado.
— ¿Qué tal si te leo alguna historia? — propon