Punto de vista de Bella
Me había quedado profundamente dormida y ahora estaba soñando. Pero no eran sueños suaves, ni una neblina reconfortante. Eran nítidos. Con voces fuertes que cortaban la oscuridad como cristal.
Mi voz. La voz de Eric. Las imágenes no tenían rostros. Solo siluetas y solo palabras.
"Dije lo que dije", siseé en el sueño; no, en el recuerdo. "NUNCA la verás. Ni ahora, ni nunca".
Mi tono era frío y duro. Nada que ver con la mujer que sentía ahora. Me sentía vacía, confundida y