Capítulo Veinticinco

POV Sebastián

Esta vez sí me había pasado, por mi impaciencia lastime a esta chica que lo único que hace es trabajar por el bien de mi familia. Pensé que estaba jugando cuando comenzó a gritar de dolor, sin embargo, fue hasta que se quitó sus pantalones que pude ver sus piernas todas rojas, al grado que me quede petrificado en el lugar donde me encontraba.

Daniela entro a dejar su veneno, pero no atinaba a reaccionar de manera correcta. Había estado gritándole a Gabriela para que se diera prisa
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