LENI
Volver a ver a Dax me resulta reconfortante, me trae viejos recuerdos de cuando éramos niños, siempre me protegía de todo, formó parte importante de mi infancia, y aunque llevamos años sin vernos, el abrazo en el que me envuelve me siente cálido. Su aroma a loción masculina pica mis fosas nasales y me aparto de él realizando una mueca de dolor, debido a las heridas que me han provocado esos médicos.
—Dios —toma mi rostro entre sus manos—. ¿Qué te hicieron?
Sus ojos me inspeccionan veloce