Lo que Diana sentía en ese momento era que su cuerpo estaba más ligero que antes. También percibió el olor acre de la medicina y notó que algo fluía por sus venas.
Cuando abrió los ojos, lo primero que vio fue un techo desconocido.
«¿Te duele algo? ¿Dónde? Llamaré a un médico».
Esa voz, una voz que le resultaba familiar. Giró la cabeza y vio al Alfa Darren a su lado, muy preocupado.
«Estás en el hospital. La policía me llamó para decirme que estabas allí inconsciente». Alpha Darren agarró inmed