El punto de vista de Isabella
Abro los ojos lentamente en algún lugar que no sea el santuario.
Luz gris.
Miré a mi alrededor,
No puedo ver ninguna pared, ni suelo que pueda sentir bajo mis pies,
Aunque al parecer estoy de pie.
El aire sabe a cobre viejo y a piedra más fría.
"Tú eres el que la lleva", dice una voz. No desde ninguna dirección. De todas partes.
Me di la vuelta mirando a mi alrededor.
Asotroso.
"¿Quién eres?", pregunto, y mi voz me di cuenta de que suena extraña aquí, aplanada.
"El