Despertó por los quejidos que salían de la garganta de su abuela, sabía que sus articulaciones le dolían por las mañanas. Su nieta tiempo atrás le comentó la idea de ir con un médico, quizá esté podría darle medicamentos para su dolor, no obstante Stela desistió en ese pensamiento, pues no tenían el dinero necesario para pagar la consulta y por ello cualquier receta médica. Pasó una semana desde que cayó encima de ese hombre y no ha dejado de pensar en él, en sus mirada, en su rostro crispado p