—¡No, no! ¡por favor déjame ir! — le dice Eva asustada.
—Tú decides el destino que deseas tener, puedes ser la esposa enamorada de Alejandro o la esposa que se suicida por que descubrió que él tiene una amante. — Eva sabe lo terrible que puede ser Marcos y de lo que es capaz.
—Hare lo que me pides, pero por favor déjame. — Marcos sonríe al escuchar, como ella con temor y desesperación decide hacer lo que él quiere.
—Si colaboraras desde un principio sin negarte no tendría que pasar por todo est