Nigel se frotó la frente con frustración. Al final, no tuvo más remedio que aceptar la realidad. Esta vez, le había fallado a Sherrie.
—¿Hay una Allison aquí? —crepitó de repente la radio sujeta al cinturón del médico.
Los tres levantaron la vista al mismo tiempo.
¿Por qué estaban buscando a Allison?
Sherrie apretó los puños mientras sus ojos se movían de un lado a otro.
De los tres, ella era quien más desesperadamente quería salir de allí. Por pequeña que fuera la posibilidad, tenía que aprove