Allison asintió. Ya había causado suficientes problemas por un día. Era hora de retirarse con elegancia.
Jareth la llevó a dar un paseo por la residencia de la familia Lopez.
Los terrenos eran inmensos y cargaban con el peso de cien años de historia. Pero para Jareth, no había ni un solo lugar allí que valiera la pena recordar.
Aun así, pensó que Allison podría sentir algo diferente.
Después de todo, ella había crecido corriendo por aquellos senderos junto a Ronan. Quizá la residencia guardaba