Allison dijo en voz baja: —Señor Carl, tal vez debería dejarlo pasar.—
Carl no entendió a qué se refería. —¿Qué quieres decir?—
Ella levantó la cabeza. Sus ojos brillaban con lágrimas contenidas, pero se veía tan tranquila como siempre. —Ya no necesita luchar por mí. Aunque no tenga nombre ni identidad, sigo siendo la hija de mi padre. No importa lo que diga la gente, eso nunca cambiará.—
Carl se quedó visiblemente sorprendido. Un momento después, volvió a fruncir el ceño con fuerza.
La forma e