Permanecieron en el sitio por un par de horas mas, tiempo en el que no se separó de ella ni un instante mientras recibía invitados y clientes.
—Voy a despedirme —le dijo Helena al ver a Jason en la entrada de la cocina solo y revisando unas notas.
—Vamos —respondió Damián aún con el pesar de ella, quien no lo disimuló y puso los ojos en blanco en señal de fastidio.
—¿Todo bien? —Le preguntó al acercarse con cautela.
—Sí, nena, todo muy bien —respondió con una enorme sonrisa —todos se fueron co