Mundo ficciónIniciar sesiónCamino por el largo pasillo hasta llegar a la oficina de mi esposo y al abrir la puerta, allí lo veo a él hablando por teléfono, debo admitir que se ve muy sexy en su pose de ejecutivo; algo que recién ahora estoy apreciando como se debe. Él me mira pidiéndome que tome asiento mientras que termina, y escucho atentamente como termina de resolver uno de los tantos problemas a los que nos enfrentamos a diario. Realmente no sabría que hacer sin &ea







