Eleanor hacía lo posible por evitar encontrarse con Erika o con Vilma desde que fue ingresada en la hacienda. A pesar de sus esfuerzos, no podía sacar de su mente la mirada de satisfacción que Erika le dedicó el día del incidente. Las palabras que le dijo en aquel momento seguían resonando en su cabeza, causándole un escalofrío en la espalda cada vez que las recordaba.
Cada que caminaba por los pasillos y veía a Patrick sólo podía vislumbrar su cara de decepción ante ella, a pesar de no decirl