Las manos de Nicole estaban sobre los hombros de Eric, pero esa pequeña fuerza que usó para rechazarlo fue solo un cosquilleo para él.
Ella quiso regañarlo, pero él aprovechó para acercarse. El rico olor a vino tinto en sus labios fue suficiente para emborrachar a otros.
Nicole lo empujó, golpeó y le pegó con enojo.
Sin embargo, para él, sus golpes ni siquiera eran relevantes.
En cambio, él hizo que su beso fuera aún más dominante.
Eric deseaba mucho mantenerla para él mismo.
Originalmente