Selena no se percató cuando de repente se encontró sentada en el regazo de Eric.
Ella quedó sorprendida. Justo cuando estaba a punto de levantarse, un par de manos grandes le rodearon la cintura por detrás. Su cuerpo se llenó de hormigueos, como si una corriente eléctrica hubiese pasado a través de ella.
Su rostro se enrojeció al instante.
"¡Eric, suéltame!".
Si él no hubiera dicho eso, ella pudo haberlo golpeado, pero él seguía herido por su culpa.
Si lo golpeaba de nuevo, la herida s