Nicole levantó sus cejas. "¿Estás dispuesto a hacer eso?".
"¿Por qué no?".
Clayton sonrió. "No me importa no tener dinero en el futuro, ¡pero tienes que darme algo para poder seguir comprandote regalos!".
Por alguna razón, cada vez que Nicole miraba la sonrisa de Clayton, se sentía como si hubiera comido un poco de algodón de azúcar. La dulzura se extendía hasta su corazón.
Clayton cumplió su palabra y le entregó todas sus tarjetas bancarias a Nicole, quedándose con solo una tarjeta con un l