El cuerpo tenso de Nicole se relajó bruscamente y sus ojos se enrojecieron.
Clayton apoyó su barbilla en el cuello de ella y le acarició suavemente el cabello. Exhaló un ligero suspiro.
“¿Qué debo hacer contigo?”.
No había ni un rastro de ira en su voz. Solo estaba lleno de impotencia.
Nicole recobró el sentido y abrazó a Clayton con fuerza, enterrándose en sus brazos y sollozando en silencio.
Pasó un largo rato.
La voz de Clayton era tranquila. “¿Irás de verdad?”.
Ella asintió.
Él hizo