Floyd sacudió la cabeza con una expresión sombría.
“Ese viejo Leonard sabe qué hacer. Es muy astuto y le gusta ampliar sus contactos. Le gusta especialmente ejercer su superioridad entre la generación más joven”.
El mayordomo lo pensó y dijo: “Presidente, creo que no hay que preocuparnos. La Señorita Stanton solo lleva un día allí. Con su habilidad, podrá resolver este asunto sin depender de la familia Leonard”.
Floyd alzó las cejas y lo miró.
"¿Confías tanto en ella?".
El mayordomo sonrió.