Por un momento, el ambiente en la sala de reuniones estuvo tenso, y en un silencio incómodo.
Samantha Lindt se sintió humillada. Llevaba muchos años en la empresa y había llegado a su puesto con mucho esfuerzo, así que no pretendía marcharse así como si nada.
El hecho de que Grant Stanton defendiera a la recién llegada: Nicole, era otra bofetada en la cara para Samantha.
La sala de reuniones quedó en silencio, y todos se miraron entre sí.
Nicole frunció ligeramente el ceño. No quería ser el