Ava Janssen
New York
Al día siguiente después de esa noche memorable llena de pasión, volví a la realidad y me levanté asustada de la cama. Eryx aún dormía y yo me metí al baño a darme una peinada o algo mínimo para no verme con la cara del almohadazo y también me vestí y recordé que no habíamos tomado precauciones de ningún tipo anoche, tomé mi bolsa y fui por mi celular, pensaba llamar a Ary cuando noté que Eryx se había despertado.
– Buenos días Ava, ¿Cómo dormiste? – Su voz me encantaba –