Eryx DeCostello
Miami
Esta vez, no éramos los últimos en llegar, pues en cuanto nos presentamos donde nos había indicado Helen, noté que faltaban por lo menos cuatro personas, pero al parecer no llevábamos prisa, estaba bien, yo estaba bastante relajado y mi esposa también.
–Buenos días, a todos – Saludamos al llegar.
Me di cuenta que ya a los que estaban presentes, traían unos sombreros puestos, para cubrirse del sol, por lo que deduje que sería todo al aire libre, esperaba que nos los propor