Ava Janssen
Miami
Eryx y yo admirábamos la hermosa vista que teníamos desde lo alto de ese hermoso restaurante. Era relajante estar así, sentados, mirándonos a los ojos y sintiendo la arena en nuestros pies eso sumado a la majestuosidad del mar frente a nosotros, era algo que era fuera de este mundo.
Nos llevaron una deliciosa cena de tres tiempos que degustamos encantados y al terminar de cenar, recogimos nuestros zapatos y salimos por la puerta que daba a la playa para irnos a caminar un rat