Ava Janssen
Londres
–Está bien, ahora regreso.
Salí al comedor y tomé a Eryx de la mano, para salir juntos de la casa. En tanto que Ary, Philip y mi prima Cassie se quedaron en la mesa del comedor compartiendo con mi familia. Nadie tenía que meter las manos, no valía la pena que se las ensuciaran con tan repugnante espécimen.
Al abrir la puerta vi a ese infeliz de Bruno y era irónico cómo su sola presencia que antes amé y añoré ahora fuera tan desagradable y repulsiva para mí, tanto que Whisky