Capítulo 37: Altercado.
[Narra Brooke].
A la mañana siguiente, desperté con una sensación diferente. Había algo en el aire, algo que me hacía sentir ligera, como si el peso de los últimos meses comenzara a disiparse. Tal vez era la conversación con Enzo, o la idea de que juntos estábamos encontrando una manera de avanzar.
—Buenos días, mamá —susurró una voz grave cerca de mi oído, haciéndome abrir los ojos.
Enzo estaba inclinado sobre mí, con una sonrisa traviesa y un café en la mano.
—¿"Mamá"? —pregunté, adormilada,