Capítulo 28: Explicaciones parte 3.
Enzo respiró profundamente, aún de rodillas frente a mí, como si estuviera acumulando valor para continuar. Sus manos apretaban las mías, pero no de forma posesiva, sino con un toque de vulnerabilidad que pocas veces había visto en él.
Mi estómago estaba revuelto al escuchar todo, aunque ya lo había sospechado. Me forcé a permanecer en silencio, dándole la oportunidad de hablar.
—Ella era todo lo que yo creía querer en ese entonces: una mujer hermosa, ambiciosa y... aparentemente decidida a apo