James pasaba rápidamente por las imágenes granuladas, los dedos posados sobre el teclado como un pianista listo para tocar. —Mira esto,— dijo, su voz baja y cargada de urgencia. La pantalla mostraba una marca de tiempo congelada a las 8:38 PM.
Cathleen se inclinó hacia adelante, sus ojos entrecerrados mientras observaba a la mujer en el video. —Esa es Anastasia. Y ese no es Xavier.— Sus labios se torcieron en una línea sombría, la revelación encendiendo una chispa de vindicación en su interior.