Capítulo ochenta. Somos familia, pareja y padres... para siempre.
"Narra Chloe*
Me siento girándome hacia él, presionando la sábana contra mi torso, de forma falsamente pudorosa.
—¿Por qué te has quedado callado, Maxen? —mirarlo en su postura tan varonil y sensual me distrae, aún puede hacerlo incluso cuando no hace nada.
—Me gustaste desde el primer minuto — confiesa tan tranquilo, acomodando su mano libre bajo las sábanas sobre mi muslo —, me diste la oportunidad de tenerte en mi cama