Arthur
Cariza se remueve en la cama, hace una mueca con la boca, sus manos están en su cabeza, está soñando o que, balbucea cosas entre dormida y esta sudorosa, tiene mucha fiebre.
—¿Mi nana dónde está?— Pregunta aún con los ojos cerrados.
—Cariza amor, abre los ojos por favor, me asustas.
Sus ojos se abren, me mira y luego desvía su mirada hacia los lados.
—Do...donde estoy.
—En tú casa mi amor.
—¿Tú, amor?— Inquiere nerviosa. —¡¡Ahgs!! Me duele mucho.
Arruga la cara y aprieta su sien.
—Llamar