Capítulo 44: Dulce Pasión.
Inundados de un inmenso encanto, se habían quedado ligeramente dormidos, el entorno se halla apacible y luminoso para ambos, inesperadamente irrumpe en la habitación, el estrepitoso llanto de Cameron, de alguna manera mostrando que está presente entre ellos.
—Se despertó el niño—murmura Leah.
—Ve y tráelo cariño.
—Primero voy alimentarlo, seguramente tiene hambre—indica Leah.
Derek se detiene un momento, para pensar en lo que acaba de suceder con Leah, ahora que cedieron juntos ante la pasión,