Capítulo 45: Respuesta equivocada.
Se dispone Seda a salir de la habitación y Mustafá suplica de nuevo:
—Por Alá, no te vayas—Seda se detiene, no entendiendo su comportamiento tan suplicante.
—Mustafá, por favor. No insistas, no me acostaré contigo. Ya basta.
—Te dije, que no te tocaré y eso haré Seda.
—Eso lo dices de la boca para fuera, seguro fraguas algún amaño para hacer tuya, con tantas veces lo has hecho. Y sin amor.
—Esta vez no es mi cuerpo que te lo implora, sino mi corazón. Insisto quédate.
—Por Alá no sigas.
—Te amo—