Capitulo 14: El secreto vergonzoso del Rey.
Árboles por doquier, lodo, humedad y lluvia.
¡Yurina lucía un desastre!
La lluvia se había intensificado, la oscuridad de la noche no le permitía ver por dónde había seguido, si se había extraviado en ese territorio boscoso o no.
Sus piernas le dolían de todo lo que había corrido, sus rodillas estaban lastimadas por las veces que se cayó tropezando con raíces, ramas o resbalando con el lodo y sus pies con algunos cortes en ellos no eran la excepción.
Finalmente escuchó a distancia un sonido