Hendrik miró a la mujer, a quien recordaba como su madre biológica, con incredulidad.
"¡Levántate!!" le gritó la mujer a Hendrik, porque Hendrik no se había levantado de su asiento.
"¡No te levantes!" respondió Jane con fuerza, se levantó de su asiento.
"Oh, ¿quién se atreve a desafiar mis órdenes?" la mujer volteó hacia Jane, "¡Quién eres tú para ser tan insolente conmigo!"
"¿Yo? ¿Me preguntas quién soy? ¿Qué calificación tienes para preguntarme quién soy?" preguntó la mujer con dureza a Jane,