La sala del tribunal volvió a llenarse de alboroto, y parte de la multitud que seguía el juicio casi corrió hacia adelante para golpear a Haidi.
Se dejaron llevar por la emoción al escuchar la historia tan desgarradora de la víctima, y maldijeron a Haidi con palabras groseras.
Los oficiales estaban desbordados al tratar de disolver la pelea, que ya no se podía contener por el torrente de emociones.
¡Bukk!
Haidi recibió otro objeto lanzado, que le golpeó en la cara, haciéndole hacer una mueca de