Capítulo noventa y dos: El asesino de mi hijo
“Narra Ariana Fallon”
Salgo del ascensor siguiendo los pasos de Fabiola, pero cuando me topo con las palabras "La Cueva" parpadeando en rojo me detengo en seco.
¡Dios mío! No tenía idea de cuánto echaba de menos este lugar. Ahora sí sé que es real, que no es otro de mis sueños en medio de la noche que luego se convierten en pesadillas.
Me tomo mi tiempo bajando las escaleras, siempre aferrándome con mis manos a la baranda por si en algún momento me