Capítulo cincuenta y ocho: No eres inmortal
“Narra Harry Mascherano”
Termino la botella de agua antes de echarme otra encima, a sabiendas de que pasarán unas cuantas horas hasta que mi cuerpo vuelva a probar líquido.
—Debería ser yo —el imbécil de Mauro murmura por enésima vez.
—Si vas a seguir comportándote como estúpido, puedes largarte —siseo cortante.
—Admite que tengo razón —insiste en voz baja para que nadie más escuche. Por el momento la lluvia de balas a cesado y la marea perman