Elena sintió de repente que algo no estaba bien.
Entonces, Camila dijo: —Cuando vine aquí, Silvio lo sabía claramente. ¿Crees que, sin su permiso, cómo sabría sobre este lugar?
Ahora, Elena ya no podía reprimir sus terribles sospechas. Miró fijamente a Camila, sintiendo que la situación se volvía cada vez más extraña.
Con un cambio de pensamiento total, miró a Camila y le dijo: —Señorita Villena, tú afirmas con tanto énfasis que estás embarazada del hijo de Silvio. Entonces, permíteme preguntart