Por la tarde, Elena acompañó a su abuela a ver la tele, mientras que Silvio estuvo
muy entretenido jugando ajedrez con su abuelo.
Elena los observó varias veces. Ella solo conocía algunas reglas básicas del juego, pero no era muy buena jugadora, así que no los interrumpió viendo lo absortos que se encontraban.
Elena preparó la cena, y después de comer, la abuela les insistió que regresaran al hotel. El abuelo estaba un poco reacio a hacerlo, probablemente porque hacía mucho que no jugaba ajedre