—Carlos, ya no quiero escuchar ese tipo de cosas, de lo contrario, creo que de ahora en adelante solo seremos jefe y subordinada.
No lo miró, pero sus palabras le dolieron tanto.
Su cuerpo se detuvo por un momento, realmente no esperaba que ella dijera eso.
—¡Elena, no puedes tratarme así!
Su voz llevaba una queja herida, con un poco de ahogo en su interior.
Escuchando eso, Elena casi dudaba si en realidad había hecho algo para lastimarlo.
—Carlos, siempre he dicho que somos grandes amigos, no d