MELODY
Han pasado ocho meses desde que Roman comenzó a alargar el proceso del divorcio, y desde que he disfrutado cada día de mi embarazo, no hemos querido saber qué sexo es el bebé, porque deseo que sea una sorpresa, en todo este tiempo, él se ha empeñado en hacer las cosas bien, corrió a Natalia de la casa en cuanto me besó aquella vez en la que estaba decidida a escapar de su casa.
Y en la que las palabras de mi hijo fueron como una puñalada a sangre fría contra mí, me rompieron y no tuve m